Skip to main content

Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

See other formats


tü 



El día que Jesús murió 



Mateo 27:34-56; £1 Deseado de todas las gentes, págs. 640-713. 



* ü mas tant0 G a, 9 uien °í ue estás dispuesto a 
CM dar la vida por esa persona? Dios nos ama 
tanto, que estuvo dispuesto a sacrificar a su propio 
Hijo a fin de salvarnos. Y Jesús estuvo dispuesto a 
morir por nosotros. 

Finalmente había terminado esa larga 
noche de insultos y azotes. Ahora los 
soldados romanos estaban llevando a Jesús y 
a otros dos ladrones a las afueras de la ciudad 
para crucificarlos. Simón había llevado la cruz 
de Jesús hasta el lugar de la crucifixión. El terri- 
ble acto iba a ocurrir muy pronto. 

La Biblia dice simplemente: "Lo crucifica- 
ron". La gente que vivía en el tiempo cuando 
se escribieron los evangelios sabía muy bien lo 
que eso significaba. Sabían que la crucifixión 
causaba una muerte lenta y 
dolorosa. Sabían que una muí 
titud seguía a veces 
a los prisioneros 
hasta el lugar de la 
ejecución, gritando 
les insultos por todo el 
camino. Sabían que los 
soldados clavaban 
las manos y pies 
de los prisioneros 
en la cruz. Sabían 
que los soldados sol 
taban la cruz con 
todas sus fuerzas en 
un hoyo cavado en el 
suelo. Sí, sabían muy 
bien que era la muerte 
más horrorosa que una 
persona podía sufrir. 



Y eso fue exactamente lo que le pasó a 
Jesús. Los soldados lo clavaron en la cruz y 
luego colocaron esa cruz entre las cruces de 
dos ladrones. La multitud que lo había seguido 
hasta las afueras de la ciudad, se reunió en 
torno. Continuaron las burlas con que lo ha- 
bían acosado toda la noche. 

-Si es verdad que eres el Hijo de Dios, 
¡bájate ahora mismo de la cruz! -le gritó 
alguien. 

-A otros salvó, pero no se puede salvar a sí 
mismo -dijo otro. 

-Si te bajas de la cruz, creeré en ti -dijo 
todavía alguien más. 

-Si Dios lo ama tanto, que venga a resca- 
tarlo -decía burlándose otro más-. Después de 

todo -de- 
cían-, se 
supone que 
es el Hijo de 
Dios. Y se- 
guían burlán- 
dose de esa 
mane- 
ra una 
y otra 
vez. 
Hasta 
uno de los 
ladrones 
que también 
estaba crucifi- 
cado lo insul- 
taba a gritos. 

Aun 
cuando el 
dolor y las burlas eran terribles, algo peor 




Mensaje 

Servimos a Dios cuando compar- 
timos su amor con los demás. 

»> 4fc> 4M 4É» * 



le ocurría a Jesús. Cuando vino a la tierra a 
morir por nosotros, Jesús tomó sobre sí mismo 
los pecados de todos nosotros. La culpabilidad 
de cada persona que haya vivido en la tierra 
estaba sobre él mientras colgaba de la cruz. La 
carga del pecado era tan grande, que Jesús 
sintió que el Padre lo había abandonado para 
siempre. Esa sensación de abandono de su 
Padre hizo que Jesús clamara en voz alta: 
-¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has aban- 
donado? Aun cuando pensó que nunca más 
vería a su Padre, Jesús todavía estuvo dispues- 
to a morir por nosotros. 

Pero Dios el Padre no aban- 
donó a Jesús. Dios y todos 
los ángeles del cielo esta- 
ban observando y 
sufriendo con él. 
Hasta la tierra reac- 
cionó ante su ago- 
nía. Las tinieblas 
cubrieron el área 
durante tres 
horas y, cuan- 
do Jesús final- 
mente murió, 
la tierra tem- 
bló, las rocas se 
partieron " 
(Mateo 27:51). 

¿Amas tanto a 
alguien que esta- 
rías dispuesto a 
sufrir una terrible 
muerte por esa persona? 
Eso es lo que hizo Jesús por 
ti, porque te ama demasiado. 



Versículo para 
memoriiar: 

"Pues Dios amó tanto al 
mundo, que dio a su Hijo 

único, para que todo 
aquel que cree en él no 
muera, sino que tenga 
vida eterna" (Juan3:i6). 



Su amor por ti es tan grande que haría cual- 
quier cosa con tal de salvarte. Sufrió esa horri- 
ble muerte para que pudiéramos vivir con él 
para siempre. Ese amor es la esen- 
cia misma del cristianismo. Es 
la razón de cada canto que 
entonamos, cada ora- 
ción que elevamos y 
todo lo que hace- 
mos. 

Ese amor es el 
mensaje que se 
nos pide que 
compartamos 
con los demás. 




¿Quién no 
necesita saber 
que alguien lo 
ama de esta 
manera? ¿Quién 
sería capaz de 



W Dios que haría 
absolutamente cual- 
quier cosa para salvar- 
lo? ¡Dícelo a alguien que 
conozcas! 



no amar a ese 



n,i 






i 



n 



i> 



_L-ÁJj__A]iLO 

y jytSJ Durante el culto familiar, lean y 
comenten Mateo 27:34 al 44. ¿Que le pasó 
a la ropa que vestía Jesús? ¿Quienes se 
burlaron de Jesús? ¿Qué le dijeron? ¿Por 
qué le dijeron eso? 

whJ&VÍ) Durante el culto familiar 
ensénale a tu familia el versículo para 
memorizar. Dale gracias a Dios porque 
murió por ti. 



DlMir&o 



W&9 5/ L eaM y comenten Mateo 27:45 al 56 
durante el culto familiar. ¿Que sucedió cuando murió 
Jesús? ¿Que mujeres estaban al pie de la cruz? 

WuJWtJfV piensa en lo diferente que sería tu 
I vida si Jesús no hubiera muerto por ti. ¿Desearías ir 
al cielo? ¿Sabrías que tus pecados quedaban perdo- 
nados al pedírselo a Jesús? ¿Tendrías el amor y la 
paz de Jesús en tu corazón? 



tfct© 



Durante el culto familiar de hoy, 
lee y comenta Juan 14:23 al 27. ¿Qué suce- 
dió coy\ María, la madre de Jesús? ¿Por 
qué? 

WhMVK) Canta el versículo para 
memorizar, Juan 3:16, durante el culto 
familiar. 

W ñMJ hJ V forma una cruz pequeña 
hecha de dos palitos de madera clavados 
uno sobre otro. Colócala en tu cuarto esta 
semana para que recuerdes el gran amor 
con que Jesús te ama. 



Q^Jy^tíNQ&E) Comparte con alguien el 
amor de Jesús. Muestra a alguien la tarjeta de la 
cruz que dibujaste en la Escuela Sabática. canta 
"De su trono, mi Jesús" (Himnario Adventista, n° 
514) a esa persona, haciendo los siguientes adema- 
nes siguientes: 

Jesús Tocarse la palma de la mano derecha con I 
el dedo medio de la mano izquierda y 
| luego la palma de la mano izquierda con 

el dedo medio de la mano derecha, 
me Señalarse a sí mismo, 
ama Cruzar los brazos sobre el pecho. 




MIJ e n o O L E £ 



íAjCjEjR 



Pregunta a una persona adulta 
(tal vez a tu abuelo o abuela) qué siente cuando 
escucha el himno que dice "En el monte Calvario 
estaba una cruz". Pídele que lo cante contigo. 



H)AjCjEj$j 



Camina por tu recámara bus- 
cando objetos que puedas usar para servir a 
otros. ¿Qué puedes compartir con alguien 
esta semana? Cuéntaselo a tu familia durante 
el culto familiar de hoy. 



LjUJDfi 



Durante el culto familiar de hoy, lean y 
comenten Mateo 27:50 al 54 y Lucas 23:34 al 
43. ¿Qué dijeron los soldados romanos después 
que Jesús murió? ¿Qué dijo el ladrón en la cruz? 

¿Creyeron el ladrón y los sol- 
ados romanos que Jesús era el Hijo de Dios? 
¿Cómo lo sabes? ¿Qué te ha ayudado a creer 
en Jesús? 



VmWmVQ P Mea tu S Hr es 
que te cuenten acerca del dolor más terri- 
ble que hayan sentido. ¿Que clase de dolor 
sintió Jesús mientras moría en la cruz? 
¿Sintió solamente dolor físico? 

W (y J hJ tV piensa en formas como 
tu familia se sacrifica por ti. Prepara 
una lista de esas cosas y muéstrala 
durante el culto familiar. Da gracias a 
tu familia y dales uy\ abrazo. Habla 
acerca del sacrificio de Jesús en la 
cruz. Dale er\iOY\ces gracias a Jesús 
por ese sacrificio. 



Solamente los esclavos, 

los peores criminales, y que 

y\o eran romanos eran 

crucificados. 



Mím 







ACERTIJO 



Instrucciones: Reemplaza el símbolo con las letras del código 
para descubrir cómo podemos servir a Dios. 

C_mp_rt_ S _ _m_r 

O f > , t O 

c _ n _ t r _ s .